Chica (futura mujer :-)), madre, fotógrafa frustrada, separada, hermana, amiga, trabajadora y pésima ama de casa. Adoro hacer punto, y pasarme horas en el ordenador, casi siempre sin dejar huella de mis visitas. Amo instagram, tumblr, y ver fotos de parejas enamoradas. Vivo en la montaña sin conexión a Internet, así que mis visitas serán escasas. Adoro twitter. Me encanta escribir. Y voy al gimnasio. Y nunca, nunca, estaré lo suficientemente delgada.
Por favor, no confundir a la escritora con la narradora.
Gracias.
¿Nos leemos, sí?

jueves, 5 de marzo de 2015

PUTO CUPIDO

Ahora, va y resulta que mi mejor amigo y compañero de piso, y mi mejor amiga, salen juntos... Y ME ENCANTA!
Pero, ¿qué hago yo ahora?
Llevo casi 5 años sola, soltera y sin compromiso serio, y desde hace un par de meses (o quizá algo más), me veo preparada para ello (a veces). El caso es que les veo tan felices que no puedo evitar sentir algo de envidia, de la buena, pero envidia al fin y al cabo.
Quiero tener algo serio, alguien a mi lado que me acompañe en las comidas familiares, en las cenas con amigos, en las salidas nocturnas. Que me abrace y me de la mano por la calle. Que me toque el culo sin ningún tipo de miramiento, sin preocuparse de que la gente nos vea, sin problemas.
Alguien que se acople a mi vida, y que yo me acople a la suya...
Alguien...

jueves, 19 de febrero de 2015

UNIVERSO MASCULINO

Hay cosas que no acabo de comprender. Quizá tendré que hablar con mis amigos psicólogos, porque a pesar de todo, a pesar de que lo intento, no lo comprendo.
Me he cansado de ser yo la que propone planes, la que todo lo organiza, la que da los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches, y sobre todo, me he cansado de decir todo lo que pienso y siento, porque ellos, por algún motivo misterioso, no suelen hacerlo nunca.
Hablando con mis amigas, la conclusión siempre es la misma... "no le llames", "pasa de él", "deja que sea él el que dé el primer paso"... y así lo hice.
Anoche, se lo dije claro: "oye mira, como no sé si te gusta que te mande tantos Whatsaaps, ni que pasemos tanto tiempo juntos, vamos a dejar que la cosa vaya sola, si tú propones planes y yo puedo, quedaremos, pero creo que ya no voy a ser yo la que los proponga". 
Él acepto esto.
Ahora viene la sorpresa... esta mañana me levanto, tenía el móvil lleno de Whatsaaps, y proponía un plan para hoy... es que es de locos!!

¿Va a ser verdad que si pasas de ellos, ellos se vuelven locos por ti? Pero, ¿por qué?

Yo siempre me he guiado por lo que siento, y lo que me pasa es que lo hago saber: "Oye, tío, que me molas". Soy de las cosas claras... pero parece que en el universo masculino las cosas no funcionan de esta forma. Hay que hacerse las duras, como si pasaras de ellos, pero sabiendo que no pasas...
Yo me vuelvo loca haciendo las cosas así, pero por lo que he comprobado, es la mejor forma...

¿Alguien me lo explica?

jueves, 12 de febrero de 2015

ME GUSTA...

Me gustan sus ojos y más aún cuando me miran como si dijeran "te comería".
Me gusta cuando me dice "guapa".
Me gusta que me deje en casa, y que no mueva su coche hasta que no me ve desaparecer por las escaleras.
Me gusta que me abrace por iniciativa propia, y que responda a mis abrazos.
Me gusta verle relajado.
Me gusta cuando habla de política.
Me gusta cuando está a punto de dormirse, y puedo acariciarle la cara, sin dejar de mirarle ni por un segundo, temo parpadear por si desaparece.
Me gusta cuando le digo que se tumbe porque está cansado, e insiste en que me tumbe con él para poder abrazarme.
Me gusta su barba, rozarla con mis labios y que me haga cosquillas.
Me gusta su inocencia.
Me gusta cuando, en Rock FM, ponen una balada heavy, y los dos la bailamos juntos y solos en su cocina.
Me gusta su espalda. Ancha, grande, suave...
Me gusta ponerle crema en las manos cuando las tiene agrietadas.
Me gusta oírle cantar mientras se ducha.
Me gusta que diga que ciertas cosas de su casa son "mías". Ya tengo "mi" taburete, "mi" lado de la cama, "mi" sudadera...
Me gusta ver cuando viene de estar con sus amigos, y verle tan feliz.
Me gusta ver sus fotos de facebook, y lo que ha cambiado.
Me gusta que me compre postres de chocolate, aunque sé que a él no le gustan.
Me gusta cuando suena el despertador, y lo primero que hace después de apagarlo es darme los buenos días con un beso en la boca.
Me gusta imaginar un futuro con él.
Me gusta cuando me deja cocinar para él, sorprenderle, y que me diga que cocino bien.




Me gusta tanto, que soy capaz de que me guste estar enamorada de él.

lunes, 2 de febrero de 2015

TODO LLEGARÁ

Nos  conocemos tan solo 23 días... pero es como si le conociera de toda la vida.
La primera semana que nos conocimos nos vimos todos los días, incluyendo 4 días de encierro voluntario en su casa. 
Fue lo mejor.
No solo me parece guapo, y que tiene un tipazo... es que todo él es impresionante. Es atento, educado, inteligente, tranquilo,ordenado, limpio, aseado, trabajador, generoso... ¿ya he dicho que es guapo?
Es un cielo. Y sí, quiero (y espero) que sea mi cielo... pero cuando sea el momento.

Si algo he aprendido con el paso del tiempo, es que no puedo salir con una persona sin conocerla en todos los aspectos de su vida. Quiero ver cómo es con sus amigos, y también cómo se comporta con los míos. Quiero ver qué tal se lleva con mis niños. Quiero saber cómo es cuando sale de fiesta, o cómo trata a su madre y a sus sobrinos. Quiero que sepa cómo soy yo con los suyos, y con los míos. 
No estamos preparados para una relación... ni él ni yo, pero la tenemos entre nosotros, y eso de momento, al menos a mí, me sobra.
Me sobra viendo cuando me mira, notando sus besos en mi cabeza, en mi barbilla, en mi frente. Me sobra cuando veo que compra la comida que sabe que me gusta... piensa en mí ¿o estoy equivocada?
Me sobra cuando veo que se va a trabajar de madrugada, y me deja dormir en su casa, y me sobra viendo lo a gusto que llega y cómo nos recibimos. Me sobra viendo que me regala Lacasitos.
Nos dedicamos a ver películas, a leer juntos, a escuchar canciones, a adivinar en pocos acordes de quienes son nuestros temas favoritos. Nos decimos palabras raras para ver si el otro sabe el significado, bailamos juntos y solos, como en una película... en serio, todo es tan guay!!
El mundo no se hizo en dos días, ni nosotros queremos hacer nuestro mundo de una manera precipitada... 







¡¡Y ESTA ES NUESTRA POSTURA FAVORITA!!


miércoles, 21 de enero de 2015

¿PUTA O LIBRE?

Este año pasado, el 2014, ha sido un año en el que he descubierto muchas cosas...

Quizá defraude a algunas de las personas que me leen, quizá me equivoque y no haya tanto apego como para eso.

El 2014 empezó con la única persona de la que, realmente, me he sentido enamorada. Con los 5 sentidos. Aún recuerdo lo que sus manos me hacían sentir, el sabor de su lengua, su olor, su voz cuando se ponía dulce, y el increíble color de sus ojos... pero aquello tuvo que acabar, necesitaba escapar de algo, y seguramente de lo que necesitaba escapar era de mí misma.

Aprendí a tener una paciencia infinita siendo cuidadora de un niño discapacitado, viviendo en su casa y viendo como su madre y su pareja no se hacían cargo de él. La de veces que ese niño me demostró su amor (y también sus enfados) no se me irá nunca de la cabeza.

Aprendí a valerme por mí misma. Dormí en mi coche en mitad de la montaña muchísimas noches, dormí en la calle, y conocía a personas sólo para poder dormir en una cama.

Conocí a un chico que me volvió del revés. Me colgué de él completamente, sin quererlo y sin saberlo, y resultó, como no, ser un  fraude. Un chico cocainómano, al que solo conocí en su estado "real" el mismo día que lo dejé y que me di cuenta de su problema.

Hasta el mes de Agosto podía contar con los dedos de una mano los chicos con los que había tenído relaciones sexuales, pero en Septiembre, al dejar al colocado, todo cambió. Me llegué a hundir un poco, lo reconozco, pero gracias doy de haber pasado un gran año hasta entonces, conociendo a gente maravillosa que me hizo ver las cosas de otro modo.

Yo era de esas chicas que no concibía el sexo sin sentimiento, sin al menos, tener ese "algo"... pero empecé a ver a otras personas que lo hacían y se sentían felices.
Un día de Septiembre, conocí a un chico ingles, guapísimo, cuidadoso... genial. 
No sé cómo pero acabamos en mi casa, solos. 
Su barba empezó a recorrer mi cuello y me gustaba el sabor de su boca, pero cuando llegó el momento... no. NO estaba preparada. Le expliqué con mi penoso inglés al chico inglés, que lo sentía pero que no podía, que tenía algo en el corazón y demasiado alcohol en la barriga como para tener sexo con un desconocido. Lo entendió. Solo dormimos y se fue al despertar.

Pasaron 3 semanas, Yo seguía teniendo un gran "mono" de sexo, y empecé a sentir un gran asco hacia  el amor y todo lo que ello suponía. Nada de besos, nada de abrazos... sabía que solo quería sexo, y una noche, sin más, apareció.
Esta vez fue un francés, estuvimos hablando (también con mi penoso francés) y volví a acabar con él en mi casa, solos.
Para mí, este chico sin nombre, fue todo un descubrimiento. Descubrir el sexo sin amor fue una enorme satisfacción para mí. Me veía curada de colgarme por los hombres, y me veía capaz de tener sexo con otros hombres. Liberada. Al fin, libre. 
Creo que eso era lo que había buscado todo este tiempo, y lo que no encontraba. Experimentar esa sensación.
A partir de ese momento, he dado un cambio radical. Si ha surgido la ocasión, he tenido sexo con hombres. Hombres de los que, repito, no sé ni el nombre, hombres que después de dejarme satisfecha han salido de mi cama y de mi casa sin ningún tipo de remordimiento por mi parte, hombres de los que no he tenido que despedirme, hombres a los que no he pedido el número de teléfono, ni les he dado el mío porque no quería volver a repetir. Hombres.
Algunas veces en su casa, la mayoría de veces en la mía. 

Desde Septiembre al día de hoy, no soy capaz de saber con cuantos hombres me he acostado, ni cuantas cajas de condones he gastado.
Y no, no me considero puta, me considero libre. Soltera. Feliz.
LIBRE, SOLTERA Y FELIZ.

Rehuyo de todo aquello que me pueda recordar mínimamente a lo que puede ser tener una relación estable. No quiero ver películas con nadie, ni compartir ni casa, ni mis sueños. "Estás aquí para follar, tío, cumple con tu misión y lárgate". Así es como funciono. 
Nadie de mi entorno me juzga, puedo sentirme yo misma, y  puedo contarlo sin miedo... porque así soy yo ahora.

Pero tenía que llegar el día...

He conocido a alguien...



domingo, 12 de octubre de 2014

CONOCERTE

Ojala aquel último día, el que yo me sentí tan humillada como dolida, hubiera sido distinto, o no hubiese existido. Porque desde ese día, algo pasó... tú desapareciste y yo, yo ya no supe encontrarte en ningún sitio, ni siquiera dentro de mí.
Ojala pudieras decir que me conoces, y ojala yo pudiera decir que te conozco. ¿Cómo nos conocimos? Aún no nos conocemos.
No entiendo de tu manía de andar por el pasillo con la luz apagada, aunque quizá si supieras que yo tengo miedo a andar a oscuras la encenderías.
No entiendes que tenga que dormir con un caramelo de menta, quizá si te hubiera dicho que sufro ataques de asma y toso por las noches, y te despertaría una y mil veces, entonces lo entenderías.
No entiendo alguno de tus vicios, yo vengo de otro mundo, pero quizá, si tomaras la molestia de explicarme lo que sientes, podríamos compartirlos.
No entendía cuando hablabas en broma y cuando en serio, pero era por eso, porque no nos conocíamos, y lo malo es que hemos dejado pasar la oportunidad de hacerlo.
Quizá uno de nosotros debería atreverse, si es que quisiéramos realmente, a dar un paso adelante, quizá el otro debería ser menos orgulloso, y así, quizá lograríamos conocernos.

Que no entendí nunca tu manía de estar sentado en la silla, y tú nunca comprendiste mi gusto por, en vez de estar en el sofá, estar a tu lado acariciándote la espalda.
Que no pudiste entender que no me importaba el sabor de tu boca al despertar, porque yo, lo único que quería al despertarme a tu lado era un beso, sentir tus labios en los míos era ya bastante para tener un buen amanecer.
Que no supe entender tus gritos por las mañanas, pero es que, ¡no te conozco! Quizá es que tienes mal despertar.
Que no entendiste que prefería levantarme temprano, a la vez que tú, solo para verte desayunar, ver como te fumabas un pitillo, y darte un beso de despedida. A lo mejor, si te hubiera dicho que eso me hacía estar feliz, lo hubieras entendido.
Que no supe demostrar que no soy fuerte,soy una débil, una puta débil, que se sentía dolida con cada broma de esas que duelen, con cada frase, de esas dichas adrede para fastidiar, de cada gesto, de esos que te traspasan el alma.








Y yo que soñaba con que siempre nos quedaría París...

jueves, 2 de octubre de 2014

UNO MÁS UNO... NO SON DOS.


Mi estado ideal no es el de estar soltera. No me gusta estar sola por imposición. Soy persona de tener pareja... puede sonar muy triste, pero es así.


Y es que realmente me encanta saber que las cosas que de él molestan al resto de la humanidad, yo las adoro. Igual que cuando estamos entre amigos, y le miro, o me mira, y no hace falta ni hablar... ya sabemos lo que queremos decirnos, y podemos explotar en carcajadas, o podemos levantarnos de nuestras sillas para ir al lado del otro porque sin decirlo, sabemos que en ese momento nos hacemos falta.

Y me gusta despertarme y saber que hay alguien ahí, no a mi lado, no en forma de mensaje tampoco, sino que está en mi mente y que sé que yo estoy en la suya, porque parece que sepa cuando abro los ojos, porque me llega una brisa desde la ventana que, a mí, me sabe a beso.


Es ideal notar que algo que dice me excita, y lo que me excita no sus palabras, sino su forma de decirlas. Su esencia, su olor, su piel.

Puedo considerar perfecto el momento en el que pienso en él, y eso me transmite calma y seguridad.

Y nostalgia. Nostalgia cuando tengo momentos divertidos y noto que me falta algo, que él no está, que debería ser parte de mi diversión.

Jo, ¿y qué me decís cuándo surgen esos momentos en los que nos ponemos a cantar canciones a voz en grito en el coche, o en la casa, o en la cama? ¿No es eso algo genial?

Y cuando le miro, y noto y veo y sé, todas y cada una de sus imperfecciones, y aún así pienso: “qué coño, es perfecto”. ¡Porque lo es! ¡Lo es para mí y por eso estoy con él! Porque adoro todas y cada una de sus imperfecciones.

Y me encantaría poder tener su apoyo en mis momentos flojos, en mis horas de espera en el médico, en mis ratos amargos. Toda compañía es buena, pero la de una pareja... eso es insuperable.

Y los abrazos, esos abrazos en ciertos momentos, que te calman el alma, que hacen asomar lágrimas que no caen, que hacen que mi mente se quede en blanco... abrazos.





Una pareja da sentido a mi vida. Abro mi corazón, abro mi mente. Y es que uno más uno, no suman dos... uno más uno, se convierten en uno.